18 de junio de 2009

Los Hijos de Urum

Muchos de los pueblos, escogieron los bosques que poblaban la tierra como lugar apartado de meditación y paz. Encontraron en ellos el hogar idóneo en el que convivir con la naturaleza, en el que los árboles y la frondosidad se convirtieran en sus verdaderos protectores y aliados.

De rasgos finos y constitución ágil y liviana, los Urumy suelen vestir ropas sencillas fabricadas con los materiales más comunes según la zona. Con el paso del tiempo, redujeron enormemente las relaciones con otro tipo de culturas, pero el despertar del odio y las discrepancias religiosas hizo que tuvieran que buscar aliados contra los enemigos. Fueron pieza clave en la resistencia del bando de Enîates contra las fuerzas de El Único, pero la derrota hizo que muchos decidieran abandonar unas tierras que habían ocupado durante siglos. Así fue como llegaron al nuevo continente, donde tras unos primeros años de cooperación y amistad con los demás pueblos, la mayoría volvieron a retirarse a lugares más alejados y tranquilos. Conocidos como el Pueblo de Urum, Urumys, o Hijos del Bosque, mantienen una lengua propia tan antigua como ellos mismos, el Urumy.

Hoy en día, existen diferentes lugares del continente en los que habitan, siendo el Bosque de Neaba o el Oasis de Aracodes las colonias más numerosas, pero su precaución y conservadurismo hacen que la mayoría de aspectos sobre la naturaleza de sus asentamientos sean un verdadero misterio. En cambio, la cultura que promueven es mucho más conocida. Sus creencias se basan en la idea de que el universo está formado por una serie de energías y fuerzas en continuo movimiento y equilibrio que acaban convergiendo y unificándose en la mayoría de elementos que lo componen. Es por esto que los Urumy otorgan la misma importancia a la vida de una persona que a la del resto de organismos, ya que creen que tras la muerte, la esencia de un ser vivo simplemente cambiará de lugar, pasando a formar parte de cualquier otro que merecerá el mismo respeto. Dentro de esta idea, son los árboles los que juegan el papel más importante en el ciclo, siendo el hogar y alimento de muchos seres, lo que hace creer a su cultura que la mayoría de sus antepasados pasan a formar parte de la naturaleza en forma de árbol, convirtiéndose así los grandes bosques en lugares de profundo culto y admiración. También son famosos sus grandes monumentos megalíticos, en los que los líderes de sus clanes realizan multitud de actos rituales. Precisamente estos líderes, suelen ser los componentes más viejos y sabios de cada colonia, y son ellos los que se reúnen con los cabecillas de los demás clanes para tratar los temas de mayor importancia.

Además, en algunas leyendas se les atribuye un conocimiento de lo oculto y la magia negra que nunca a podido ser demostrada.

Pese a lo apartados que suelen vivir, son muchos los que son instruidos en el arte del combate, ya sea para proteger sus tierras y familias de los extraños, o para embarcarse en la transmisión de una cultura que parece cobrar importancia en los tiempos que corren. Entrenados desde pequeños, los protectores del bosque son hábiles con el arco y otras armas a distancia, y aunque también pueden llegar a ser muy peligrosos en combate cuerpo a cuerpo, nada es equiparable a la ventaja que les aporta la espesura de la vegetación, lo que unido a las pintadas que suelen hacerse en el rostro con tintes naturales, les hace silenciosos y letalmente difíciles de detectar. Una vieja costumbre entre los protectores, es la de dejarse crecer una pequeña trenza por cada gran hazaña que hayan realizado, por lo que diferenciar un simple principiante de un verdadero asesino experimentado no es para nada difícil.

Normalmente, son pocos los Hijos de Urum que se prodigan más allá de la seguridad de sus colonias, pero en los últimos años, los grupos de nómadas en otros lugares han aumentado considerablemente. Ya sea buscando aliados para su pueblo, o huyendo de lo que se avecina, hablan de una sombra creciendo en las montañas predicha por los sabios de su pueblo. Una sombra antigua. Una sombra a la que ellos solos no podrán hacer frente.