2 de julio de 2009

Borgania (I): Descripción

Abarcando todo el Cabo Zarakel, desde las Islas de la Sombra hasta el gran lago Buwat, limitando con los desiertos del sur, se trata de una región propicia para la vida por su adecuado clima templado y la disponibilidad de recursos. Los campos de cultivo, las dehesas y las extensiones de matorral bajo recorren las colinas y las llanuras que conforman la región. Sin embargo, la zona se ve salpicada por encinares de diferente tamaño y cauces de agua generadores de vida que bajan de los Montes Curvos, donde los pinos negros se acumulan antes de llegar a las cimas rocosas y nevadas. Además, el clima y la actividad humana hacen que la variedad de la fauna no sea muy elevada; jabalíes, conejos, pequeños ciervos y rapaces pueblan un paisaje abierto al que pocos lobos y osos se atreven a bajar desde los terrenos más elevados. Mención especial para la extensa línea de costa, surcada por numerosas islas habitadas y mucho más pedregosa y abrupta al norte que al sur, donde las grandes playas de arena sustituyen al fuerte oleaje y los espectaculares acantilados.

HISTORIA
Explorado por los pocos Colonos que se atrevieron a cruzar la Bahía de Made, su ocupación jugó un papel importantísimo en el desenlace de la guerra, ya que fue gracias a las tropas del sur y a su férrea defensa del estrecho lo que facilitó la derrota de Ûnrûl y sus Navíos Negros. Pasó a ser uno de los Nueve feudos dependientes de Ciudad Nebtor, y no tardó en convertirse en uno de los centros de vida y comercio del Reino gracias a su propicio y agradable clima y a su accesibilidad al mar y los recursos naturales. Precisamente su lejanía con el resto de los feudos hizo que fuera el que menos se resintiera cuando el Reino comenzó a desmembrarse; su lejanía del conflicto armado, la necesidad del resto de estados de un vendedor de materias primas, y la más que aceptable relación con los pueblos extranjeros, lo mantuvieron como un Reino independiente capaz de mantenerse por sí solo. Además, durante años continuó con su expansión hacia el sur, llegando al mismisimo límite del desierto y situando definitivamente su capital en la reciente ciudad de Arzaen, lo que restó importancia a la ciudad que ganó la batalla del estrecho; Puerto Vareth. Sin embargo, con el paso del tiempo la gran influencia de la Iglesia de Shat’ar, Señor de la Luz, comenzó a desgastar a unos gobernantes antaño poderosos y justos. Acabarían cediendo el verdadero poder al clero, convirtiendo el Reino en una tierra de miedo y prejuicios en la que otras creencias y razas eran perseguidas y castigadas, y los diezmos a Shat’ar arruinaban a familias enteras. Todo esto se acrecentó todavía más bajo los últimos años de reinado de Andornost Quing, cuyo débil espíritu y malos consejeros sumergió al país en una cruzada sin fin contra los pueblos Silvitas del sur. Comandados por las nuevas Ordenes de caballeros devotos, los ejércitos de Borgania avanzaban hacia la ciudad santa de Shilif con el único objetivo de acabar con todos aquellos a los que acusaban de herejía. Hoy en día la gravedad de la situación continúa. Mientras la guerra se alarga al sur sin atisbo de finalizar, al norte del reino los caminos se llenan de bandidos y justicieros en contra de la opresión religiosa, y pueblos antiguos como los de Urum y el Darik, cada vez más escasos en la zona, se ven obligados a vivir como fugitivos si no quieren acabar en los guetos o trabajando en las minas hasta que la muerte les alcance…

LA GENTE Y LOS ASENTAMIENTOS
Comúnmente conocidos como Borganos, la mayoría de los habitantes del reino son descendendientes de los Colonos Espedios que llegaron desde el este, hecho más acentuado si cabe en la actualidad debido a la persecución a la que la Iglesia somete a toda cultura que no se arrodille ante el Dios de la Luz. La población reconocida de Dariks se reduce a los cautivos en el gueto de Arzaen-Kherad y los trabajadores recluidos en las minas al norte de la ciudad, los Urumy son todavía más escasos o prácticamente inexistentes. Sin embargo, y aunque de manera escasa, siguen existiendo comunidades que tratan de ocultarse de la justicia con la ayuda de los pocos aliados que pueden encontrar.

Por lo general, las llanuras de Borgania están salpicadas de aldeas, villas y pueblos dependientes de la agricultura y la ganadería, pequeños núcleos de granjas y casas dotados de graneros, campos y rediles de ganado donde las casas se construyen con poco más que madera, paja y adobe. Sin embargo, la proximidad de la costa y sus recursos hace que no sean pocos los que vivan del mar, y los núcleos de población más grandes se encuentren en ella.
Junto a los Colonos, destacar la presencia de los Indios Kawaché de las montañas, también perseguidos y cada vez más apartados y escasos, y los abundantes comerciantes extranjeros que acuden día a día a las ciudades costeras del país desde diversos puntos del mundo como el Gran Verde o Tierra de Fuego, pero que no suelen permanecer en ellas mucho tiempo debido a la situación política del reino. Tal es el caso de los traficantes Derlerios o del pueblo sin patria, comerciante y marino, de los Beiritas.

LA CULTURA
Pese a que en tiempos pasados el nivel cultural del reino era notable, la brutal irrupción de la religión provocó que se perdiera parte del patrimonio. Las enseñanzas en las universidades han sido tremendamente dirigidas, y la mayoría de los libros han sido quemados, a excepción de los admitidos por el clero y los que quedan en los templos, aunque eso no evita que algunos ejemplares prohibidos hayan sido rescatados por personas que serían castigados con total seguridad si se descubrieran sus posesiones. Los idiomas oficiales y más hablados en el país son el Colono y el Sureño, aunque en este caso es inevitable que el trasiego de comerciantes extranjeros en los muelles enriquezca sobremanera la cantidad de lenguas habladas en muchos puntos del estado. Por último, y como es obvio, la adoración a Shat'ar, Señor de la Luz, es la única religión permitida en las fronteras de Borgania, siendo la admiración a otras deidades el mayor delito posible.

ECONOMÍA: MONEDA, COMERCIO Y ARTESANÍA
Al ser punto de encuentro de la mayoría del comercio del continente, tanto del extranjero como el que se produce con los estados enfrentados en la guerra del norte, puede calificarse a Borgania como uno de los territorios más ricos comercial y productivamente de Neabarond. Tanto la explotación minera de hierro y plata, la madera y el corcho, o la ganadería y la agricultura, permiten a los campesinos subsistir ante sus señores, y hace que Borgania mueva gran cantidad de dinero. Sin embargo, esa enorme capacidad productora, así como la dureza del diezmo de la Iglesia, produce que no sobresalga en el aspecto de la artesanía, si exceptuamos el curtido de cuero. Señalar, que para facilitar el comercio con pueblos extranjeros, las formas de pago en el país son muchas y variadas.

GOBIERNO
Con el poder centralizado en la ciudad de Arzaen bajo el nombre de Andornost Quing, Rey de Borgania y Señor del Sur, el territorio es teóricamente gobernado mediante un sistema feudal en el cual los vasallos del Rey gobiernan las diferentes zonas y ciudades del país. De entre ellas, las zonas más importantes; Arzaen, Valoria, Edelia, Badenia y Costa Risco, son responsabilidad de sus hijos e hijas.
Sin embargo, en los últimos años la Iglesia ha extendido sus redes hasta convertirse en la verdadera regente del país, ya que junto a cada noble, señor o vasallo, un sacerdote de Shat'ar se encarga de que se realice la voluntad y las leyes del Señor de la Luz. En este punto juega un papel importantísimo la Orden del Sol Perpetuo, cuyos devotos caballeros son los máximos responsables de que se cumpla la ley a lo largo del reino.

CULTURA MILITAR
Pese a que históricamente Borgania no ha sido un reino involucrado en demasiados conflictos, siempre a contado con un modesto ejército que ha cumplido su función; la de protector del pueblo tanto en tierra como por mar. Sin embargo, con el paso del tiempo y la irrupción de la Orden del Sol Perpetuo, brazo armado de la Iglesia de Shat'ar, el potencial militar del país ha aumentado enormemente, llegando al punto de poder mantener una cruzada contra los pueblos del sur y a la vez controlar el país de manera férrea y estricta.