29 de mayo de 2009

Regiones de Neabarond (III)


Al contrario de lo visto hasta ahora, la cuenca del Órean es una tierra dura y fría. La guerra originada hace 20 años por la desaparición del antiguo linaje Real, mantiene enfrentados a la mayoría de los pueblos del norte por el control del río y la antigua ciudad de reyes, lo que ha producido la ausencia de habitantes en un largo trecho del río, si exceptuamos las comunidades nómadas de mercenarios, y ha convertido la zona en un continuo frente de campaña.

Ciudad Nebtor:
Antaño la ciudad más importante del continente, la caída del linaje real y la posterior guerra de sucesión, han convertido Ciudad Nebtor en un enorme amasijo de ruinas en el que los soldados de cada uno de los países implicados continúan su guerra.

El Reino de Derleria:
Excluyendo la isla de Vylyaor y el cabo de Nueva Endanaar al norte, Derleria ocupa la totalidad de la costa Lándica de Neabarond, y gran parte del Valle del Órean. Esto es una ventaja enorme para el reino, ya que la mayoría del comercio al norte de las Islas de la Sombra recae sobre sus ciudades capitales, Erendor e Iramontor, gobernadas por ricos comerciantes que basan su poder en el trasiego de metales preciosos con el reino de Jobkherad. Gracias a ello, puede afirmarse que es el reino cuya grandeza se acerca más al antiguo Reino del Oeste. Derleria es además una de las coronas implicadas en la guerra de ocupación, ya que a pesar de no contar con grandes héroes ni poderosos ejércitos, pueden permitirse la contratación de los ejercitos de Vylyaor, compuestos por los mejores soldados del continente. La tercera ciudad a señalar, Puerto Sandfish, se ha ganado la fama por una razón muy distinta; su asentada comunidad pirata.

La Isla de Vylyaor:
Situada al este de la costa de Derleria, la isla de Vylyaor tiene una capital en su mitad norte y otra en la sur, ambas gobernadas por los descendientes directos de Virloran Andemir, capitán de la flota que colonizó el continente, y conocido como “El Leviatán de Endanaar”. Pese a no ser una tierra excesivamente rica, sus habitantes han conseguido hacer un arte de todo lo referido con la guerra, y tanto sus soldados como la manufactura de sus armas son conocidas en todo el continente como las mejores. Tal es su fama, que pese a no tener ningún interés en el Valle del Órean, son contratados para defender de otros estados el Reino de Derleria.

La Marca de Carabetor:
Situado al norte del bosque de Neaba, controlando el río hasta las ruinas de Ciudad Nebtor, la Marca de Carabetor se extiende sobre una durisima tundra en la que pocos pueblos podrían sobrevivir. Son conocidos en todo el mundo por sus caballos y por ser excelentes jinetes, así como por llevar años impidiendo que los Khovanix pasen de Fuerte Norte, ciudad frontera con el territorio bárbaro. Sin embargo su actividad bélica se ha acentuado más en los últimos años. Como antiguos guardianes del norte, defienden su derecho sobre el trono de Nebtor.

La Isla de Námnor:
Descendientes de los pueblos del norte de Olaerond, los Namnoritas son un pueblo de navegantes y pescadores de ballenas adoradores del mar. Sin embargo esto ni mucho menos les impide ser diestros combatientes, y su flota de guerra, la cual les ha permitido conquistar la mayor parte de la costa sobre Jobkherad, es la más temida del continente. Pese a ello, el nivel de su ejercito en tierra no es el mismo que sobre sus barcos, y su lucha por el trono de Nebtor es poco menos que ficticia.

El Reino del Sur:
Cuando la guerra comenzó, el enfrentamiento entre Carabetor, Derleria y Námnor convirtió las tierras del Órean en un infierno de muerte y devastación, por lo que la mayoría del pueblo llano que habitaba el río no tuvo más remedio que retirarse. Al principio, el hambre y el miedo los apartó de la guerra, pero con el paso del tiempo grandes héroes y poderosos señores con derecho real sobre la ciudad de reyes se levantaron en armas contra el norte, constituyendo un ejército más voluntarioso que poderoso. Si bien es verdad que sus medios eran más escasos que los de otros, el antiguo pueblo del río supo ganarse la amistad de los Hijos de Urum que habitaban los lindes de Neaba, así como la de las comunidades fluviales o la de los Indios Gurivis, habitantes indígenas de la zona, con los que acabaron constituyendo una auténtica guerrilla con el fin de recuperar su verdadero hogar.

El Reino de Jobkherad:
Bajo los picos de la cordillera del norte, se encuentra uno de los lugares más impresionantes del continente. En el entramado de riscos, cañones y túneles que recorren las montañas, habita un antiguo pueblo de historia tan trágica como prolongada. Los Darik entienden las montañas como el principio de la vida, y por ello viven a sus pies, sometidos a la voluntad de sus dioses, adentrándose en la roca madre solo para venerarla. Ligado con sus creencias, siguen un fuerte sistema de clanes y casas para diferenciarse entre ellos, el cual les da un mayor o menor estatus dentro de su estructura de poder y gobierno. Bajo las montañas de su reino encontraron abundantes minas de oro, hierro, cobre y otros materiales que guardan para su propio uso y disfrute; así como para enriquecerse a costa del resto de pueblos involucrados en el conflicto de sucesión.

Territorio Khovanion:
Hace casi 200 años, un pueblo de bárbaros guerreros proveniente del norte de Olaerond, tomó tierra en la costa más septentrional del Reino del Oeste. Lo que en un principio era un intento de conquista, acabó siendo frenado, y el pueblo Khovanix se instaló en el continente definitivamente. Si bien es verdad que sus costumbres no son muy conocidas y que no han tomado parte en grandes guerras desde aquél momento, pocos son los que les hacen frente, y sus incursiones piratas son temidas por toda la costa del Neabarond.

2 comentarios:

WiLLiAm dijo...

¡¡¡¡¡CARABETOOOOOR!!!!!
Ni hijos del bosque ni pollas...jinetes de Carabetor.

Danidrion dijo...

Y el forofismo llegó al mundo de Allarond....xDDDDDDDDDDDDD