21 de mayo de 2009

El Nuevo Mundo: Neabarond


Colonizado por los supervivientes exiliados de la mayor guerra de la historia del mundo de Allarond, Neabarond es una tierra de enormes contrastes. Inicialmente, la lucha contra un enemigo común hizo que los Colonos construyeran el Reino más poderoso de su tiempo, llegando a controlar casi tres cuartas partes del continente, pero el ansia de poder individual y las continuas discrepancias desencadenaron varias guerras civiles que acabarían con todo su esplendor. El gran Reino del Oeste acabó separándose en más de una docena de territorios independientes que seguirían su evolución y desarrollo por separado, y ni siquiera los posteriores intentos de unificación volvieron a dar a la antigua corona su viejo esplendor. Finalmente, la desaparición del linaje que durante siglos había ocupado el trono de Nebtor, produjo la última gran escisión, la cual dura hasta nuestros días.

Sin embargo es esa variedad cultural, junto a la gran diversidad geográfica y climatológica, la que hace de Neabarond una tierra floreciente en la que podemos encontrar gran número de pueblos y culturas.

Con casi 30 millones de kilómetros cuadrados de extensión, el continente de Neabarond es una enorme masa de tierra delimitada al sur por una gran cantidad de islas y tierras inexploradas, bañada al norte por el Mar Nórdico, por el Océano Lándico, los Mares Intermedios, y la Bahía de Made al este, y el inmenso Mar sin retorno extendiéndose en su costa occidental.

La larga cordillera de las Montañas Nawé, cubierta de grandes glaciares y recorrida por kilométricas grutas subterráneas, surca la costa oeste del continente, desde la fría Isla de Velahor en el norte, hasta morir en el cálido archipiélago de las Islas Tortuga. Junto a ellas podemos encontrar el delta del río más caudaloso de Neabarond; el Artéan, que remonta las tres cuartas partes del continente hasta su nacimiento en las Nawé, presentándonos a su paso las salvajes Selvas Lizay y el gran Bosque de Neaba, cuya extensión es tan grande que tanto los bosques de hoja caduca al sur, como las grandes extensiones de bosques de coníferas en las regiones más frías tienen cabida. En un punto más al norte de la cordillera, solo dejando por encima la tundra y el territorio semi-helado de Khovanion, nace el otro gran río del continente.

El Órean recorre en dirección este las grandes llanuras septentrionales de Neabarond, dejando a su paso la cordillera de Jobkherad, a cuyos pies se asienta la fría y tormentosa Isla de Námnor, bañando los continentales bosques de Anea y Crookzan, y recorriendo las ruinas de Ciudad Nebtor, hogar de los antiguos Reyes. Finalmente, la desembocadura llega a las tierras de Derleria, frente a la Isla de Vylyaor, ya en aguas del Océano Lándico. Más al sur encontramos el clima templado de la gran Bahía de Made, delimitada por los Montes Curvos y el cabo Zarakel, así como el gran mar de arena que son los Desiertos de Borsiahîn. Más al sur, la calurosa y misteriosa Isla de Carector indica que nos adentramos en tierras salvajes y desconocidas…